Por supuesto y esta afirmación no se basa solo en las
informaciones que me han proporcionado los artículos y los documentales, sino
también por la realidad que he estado viviendo en España.
Esta reflexión estará basada sobre todo en España, ya que es
el país donde he nacido y crecido y donde he podido ver y experimentar de
primera mano los cambios sociales que se
han ido produciendo a lo largo de estos años.
En primer lugar considero que para hablar del modelo social
actual es necesario hacer hincapié en la crisis económica que ha afectado al
mundo. La crisis económica ha afectado a España de una manera desoladora, dando
lugar a grandes situaciones de desamparo que los ciudadanos han tenido que
pagar con creces. Desde que comenzó la
crisis económica se ha tratado de buscar culpables y se suele resumir en “Las
personas han vivido por encima de sus
posibilidades”, pero ¿Ha sido culpa de los ciudadanos o de los bancos que concedían
créditos a las personas si comprobar si luego después podrían devolverlos? En
cualquiera de los casos la realidad es
innegable la crisis económica está presente y
es una de las razones más importantes por la cual el modelo social está
en quiebra en Europa.
Los servicios sociales no son capaces de sostener la situación
que actualmente existe y no cubren las necesidades que tienen los ciudadanos,
como tendría que ser en un Estado de Bienestar. El empleo, la educación, la pensiones, la vivienda,
entre otros, se han visto cada vez más afectados a lo largo de la crisis y
pocos países Europeos han sabido realizar verdaderas políticas de recuperación,
que no supongan solo el rescate de los bancos, como ha pasado en España,
Londres y otros países, sino que piense en sus habitantes y en su bienestar.
Por una parte, creo que es muy importante resaltar la temática
del empleo en esta reflexión, ya que es una de las mayores razones de desamparo
en nuestro país. Las ayudas y los servicios sociales que proporcionan ayudas a
los desempleados en España son escasas, las ayudas económicas no son superiores
a 400 euros, con lo cual es imposible mantener una vivienda, alimentarse y en
definitiva vivir de forma digna. En mi opinión las ayudas que son proporcionados
son solo de índole económica, no centrándose para nada en la persona y en la
que rara vez proporcionan un empleo. Y en cuanto aquellos que conservan su empleo
muchos sienten que están en una situación precaria, gracias a las políticas de
contratos temporales y “despido fácil “se producen en muchas ocasiones
violaciones en los derechos del trabajador, que muchas veces nadie denuncia por
miedo a quedarse sin su único sustento. Estas políticas no se han realizado
pensando en los habitantes sino en las grandes empresas que han visto una buena
ocasión para enriquecerse a base de reducir plantilla y hacer que sus otros
trabajadores trabajen por dos personas y con un sueldo igual o inferior al de
antes. Evidentemente estas políticas de empleo no contribuyen al Estado de
Bienestar al que se supone que aspira España, sino que marca aun más las
desigualdades que existen entre la gente poderosa y la gente a pie.
Por otra parte, se ha mostrado que en diversos países como
Estados Unidos las situaciones son aun más precarias en el modelo social, ya
que con la privatización de los servicios, como los sanitarios, hay personas
que no pueden pagarlos cuando deberían ser un derecho fundamental, pero ¿En
Europa estamos realmente mejor que en Estados Unidos? España puede presumir de
tener una gran sanidad gratuita con la que toda la población puede beneficiarse,
pero existen muchos problemas como las largas listas de espera, la reducción de
personal en los hospitales y la calidad de las habitaciones y tratamientos,
entre otros. Por no hablar de casos más extremos como las denominadas
“enfermedades raras” cuyos tratamientos y curas solo pueden costearse aquellos
que tengan recursos económicos o incluso ni eso, ya que al no ser un
tratamiento que pueda generar beneficios en el mercado no sale adelante dejando
que esa minoría muera. Por ello quiero señalar que efectivamente tenemos una
buena sanidad, pero con muchas imperfecciones para cubrir del todo con las
necesidades de los ciudadanos que es uno de los objetivos fundamentales del
Estado de Bienestar.
Por último, es primordial hablar también del tema educativo.
Países como Filandria a pesar de la crisis han priorizado la educación de los
niños y jóvenes por encima de todo lo demás. Este caso no ocurre en España
cuyos recursos educativos cada vez son más precarios y hay mas diferencias de
oportunidades entre los hijos de los pobres y los hijos de los ricos, cuando deberían
tener las misma oportunidades por igual tratándose de un Estado de Bienestar
que busca la igualdad de toda la gente que vive en el País.
En conclusión, quiero señalar que nunca seremos un Estado de
Bienestar mientras sea más importante el dinero que las personas. Solo podremos conseguir un autentico Estado
de Bienestar cuando las políticas se orienten a las personas y no al
enriquecimiento de una minoría como sucede, no solo en la mayoría de los países
de Europa, sino en todo el mundo.
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